La edición 2026 dedicada a “Lo Raro” ya forma parte de la historia del Festival Sulayr. Concluidos los días de reposo, comienza ahora el trabajo de preparación de la próxima edición, que volverá a celebrarse del 1 al 4 de julio de 2027.
La temática del próximo año aún no está definida. Como en cada edición, será el resultado de un proceso compartido de reflexión, escucha y construcción colectiva que irá tomando forma a lo largo de los próximos meses junto a la comunidad.
La undécima edición de Sulayr nos deja un intenso recorrido por aquello que entendemos como «lo raro»: una invitación a mirar con otros ojos la diferencia, la creatividad y las formas de habitar el mundo desde la diversidad. Ese hilo conductor ha atravesado toda la programación, desde la música hasta el pensamiento, los oficios, el arte o las propuestas para familias.
Uno de los grandes hitos de este año ha sido la incorporación del recién inaugurado Anfiteatro de la Era de la Policarpa como nuevo espacio del festival. Allí se celebraron algunas de las actividades más destacadas de la programación, entre ellas una propuesta escénico musical, fruto de la colaboración con el Festival Internacional de Música y Danza de Granada, ampliando los espacios de encuentro entre Sulayr y otras iniciativas culturales.
También ha visto la luz el documental Bordando la diferencia, un homenaje a un vecino cuya forma de vivir y defender la diversidad afectivo-sexual ha dejado una profunda huella en Pampaneira. Desarrollado junto a la Universidad de Toronto y el colectivo Alpujarra Rara, este proyecto reconoce así una historia que también forma parte de la identidad de nuestro territorio.
La programación ha seguido apostando por el diálogo entre la cultura contemporánea y los saberes tradicionales. Los encuentros dedicados a los oficios, la mesa redonda y los distintos espacios de conversación han permitido reflexionar colectivamente sobre el mundo rural, el patrimonio y los desafíos de nuestras comunidades, incorporando nuevas miradas sin perder de vista la memoria.
Con el pregonero de lujo Ramón Grosfoguel, el festival abrió sus puertas, que continuarían con música, hasta el final del mismo. La música es realmente el corazón del festival. Las propuestas artísticas han explorado «lo raro» desde múltiples lenguajes sonoros, mezclando géneros, tradiciones y formas de interpretación que rompían con lo convencional y abrían nuevos espacios para la escucha. La diversidad de estilos y la personalidad de cada proyecto volvieron a convertir a Sulayr en un lugar para descubrir músicas difíciles de encontrar en otros circuitos.
El arte también ha vuelto a ocupar el espacio público. Junto a las píldoras de circo, Instalaciones, intervenciones y proyectos específicos para las calles y los rincones de Pampaneira transformaron el pueblo en un escenario vivo donde el patrimonio dialogó con la creación contemporánea. En este proceso ha sido especialmente importante la implicación de las mujeres del municipio, que han colaborado en la elaboración de decorados y piezas artísticas, aportando su trabajo, creatividad y conocimiento colectivo al festival.