Los lavaderos, forman parte esencial del patrimonio tradicional de Pampaneira. Históricamente, estos espacios fueron lugares donde las mujeres realizaban el lavado de la ropa familiar, convirtiéndose al mismo tiempo en puntos de encuentro, socialización e intercambio. A su alrededor se ha tejido una memoria colectiva profundamente vinculada a la vida comunitaria.
El Lavadero Fuente del Cerrillo se ha convertido en el espacio emblemático que el Festival Sulayr utiliza cada año para su inauguración. Esta apertura está llena de actividades de bienvenida, que incluyen, entre otras el pregón, palabras de representantes locales y actuaciones musicales.
En la pasada edición, la agrupación Bele y Omín, formada por mujeres del municipio, dio el pistoletazo de salida al festival. Junto a ellas, artistas plásticas como Clara Ayala mostraron trabajos arriesgados sobre los roles de género, mientras que la instalación Lazos Invisibles, de la artista Ainhoa Blanco, transformó el lavadero en una sala de exposiciones efímera. La bailarina de danza contemporánea Amy Docktor presentó una pieza en el terrazo del lavadero, y la artista circense Maja utilizó el fuego para dar inicio al proyecto Píldoras de Circo.

De esta manera, el Lavadero se ha consolidado como el espacio de referencia del primer día del festival. Cada año, los asistentes habituales regresan con entusiasmo, ansiosos por participar en una programación que se desarrolla a lo largo de cuatro días y que combina música, danza, artes visuales, circo y otras disciplinas en diálogo con la tradición, el patrimonio, la naturaleza y la música. Eso es el Festival Sulayr.